El Tribunal de Inmigración de Miami registra en las últimas semanas largas filas de solicitantes de asilo que esperan turno para comparecer ante un juez. Abogados y activistas atribuyen esta situación al aumento de las llamadas mega audiencias migratorias, comparecencias colectivas que pueden reunir más de 100 casos frente a un mismo juez en una sola sesión.
De acuerdo con testimonios recogidos por medios internacionales, varios solicitantes de asilo han visto adelantadas sus citas judiciales, en algunos casos con apenas una semana de anticipación, lo que les deja poco margen para reunir pruebas o encontrar representación legal.
Un fenómeno que se extiende por Estados Unidos
Miami se ubica entre las ciudades con mayor número de estas audiencias masivas, solo por detrás de Chicago y Nueva York, según un análisis de una plataforma especializada en datos migratorios. En junio se realizaron más de 1,300 mega audiencias en todo el país, una cifra que casi triplica la registrada un año antes.
Dentro del tribunal, decenas de jueces atienden simultáneamente sesiones que antes concentraban unas cuantas decenas de casos diarios y que ahora pueden llegar hasta 160 personas por jornada, según representantes de organizaciones de defensa de migrantes.
Menos tiempo para preparar los casos de asilo
Especialistas en derecho migratorio señalan que el adelanto de las audiencias obliga a los solicitantes a construir su defensa en plazos muy cortos, en ocasiones desde cero, incluso cuando las citas originales estaban programadas para años más adelante.
Conseguir evidencia sobre persecuciones o riesgos en el país de origen resulta especialmente complicado una vez que la persona ya se encuentra fuera de su territorio, de acuerdo con abogados consultados.
El incremento de estas audiencias coincide con un aumento en las órdenes de deportación y en las expulsiones ejecutadas por las autoridades migratorias estadounidenses, en el contexto de políticas migratorias más estrictas impulsadas por la actual administración.
Abogados también mencionan casos de personas que enfrentan procesos de deportación mientras aguardan resolución de trámites de residencia ante la agencia encargada de beneficios migratorios, lo que añade otra capa de incertidumbre a quienes buscan regularizar su estatus.




