La cuarta ronda de negociaciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se centrará en el acceso del maíz transgénico estadounidense al mercado mexicano. El Wilson Center ha señalado que el libre flujo de este grano es crucial debido a su alta demanda en el sector pecuario mexicano, y cualquier restricción podría influir negativamente en las relaciones comerciales.

Relevancia del maíz transgénico

El maíz amarillo estadounidense es el principal producto agrícola que México importa de su vecino del norte. La continuidad de esta importación sin aranceles es de suma importancia para cubrir la demanda nacional. Sin embargo, las leyes secundarias de la reforma constitucional de 2025 en México, enfocadas en el maíz transgénico, aún están por definirse, lo que podría alterar el acceso a este importante recurso.

Los especialistas prevén que Estados Unidos buscará en estas negociaciones ratificar disposiciones del Tratado que son esenciales para el comercio de granos. Esto incluye reglas sobre acceso a mercados y medidas sanitarias y fitosanitarias, las cuales ya fueron evaluadas por un panel del T-MEC en 2024.

Desafíos en el transporte y cumplimiento

Adicionalmente a las negociaciones del T-MEC, Estados Unidos enfrenta desafíos logísticos en la exportación de maíz transgénico hacia México. Productores han reportado retrasos debido a inspecciones excesivas en el transporte ferroviario, afectando la cadena de suministro.

La Asociación Internacional de Profesionales de Cumplimiento (ICPA) destacó la necesidad de un acuerdo que formalice la eliminación de restricciones en la importación de este producto, lo que sería beneficioso para ambos países y fortalecería el tratado comercial.