El crecimiento de los mercados dedicados a la artesanía mexicana está transformando la manera en que los creadores se relacionan con sus compradores y con sus propios procesos de trabajo. Así lo señaló Luz Valdez, promotora cultural y activista mexicana, quien habló sobre la formalización de artesanos durante la tercera edición de la Feria de Arte Popular Mexicano, realizada en la Hacienda de Xcaret.

Valdez destacó que uno de los principales beneficios para los artesanos es el acceso a un mercado distinto al que habitualmente encuentran en sus comunidades, particularmente por la presencia de compradores interesados en adquirir piezas en mayor volumen. Explicó que cada feria atrae a un público diferente y que, en este caso, el perfil de asistentes ha resultado favorable para quienes buscan vender en mayor cantidad.

La venta como paso hacia la formalización

La promotora cultural sostuvo que procesos como inscribirse ante el SAT, facturar o utilizar herramientas digitales adquieren sentido únicamente cuando existen compradores y ventas que sostengan esas obligaciones. Consideró que la formalización de artesanos no debe plantearse solo como una exigencia, sino como parte de un proceso acompañado por oportunidades comerciales reales.

Según Valdez, espacios como la feria realizada en Xcaret generan una necesidad concreta para que los artesanos avancen hacia la formalización, ya que se enfrentan a compradores que requieren procesos comerciales más estructurados. Afirmó que estos encuentros impulsan pasos que los propios creadores van logrando de manera gradual.

Venta directa y reducción del intermediarismo

Otro punto que Valdez subrayó es la posibilidad de reducir la dependencia de intermediarios y establecer contacto directo entre quienes elaboran las piezas y quienes buscan adquirirlas. Señaló que es importante que las ganancias del trabajo artesanal lleguen directamente a los creadores, ante prácticas de intermediarismo que han generado problemas en distintas regiones del país.

La promotora cultural también mencionó que los compradores deben identificar espacios confiables donde puedan contactar directamente a los productores. Añadió que la venta directa ocurre de manera gradual y está relacionada con la posibilidad de mejorar los ingresos de los artesanos conforme encuentran nuevos clientes y mercados.

Valdez apuntó que la tecnología comienza a reducir la brecha entre productores y consumidores finales, aunque reconoció que la brecha digital todavía es considerable en el país. Consideró que el internet funciona cada vez más como herramienta para que los artesanos se acerquen a los compradores y logren vender por sí mismos.

Sobre la feria realizada en Xcaret, Valdez reconoció la organización y la curaduría del encuentro, así como la participación de maestros artesanos y la diversidad de público, lo que ha permitido consolidar un espacio comercial complementario a otros mercados disponibles para el sector.