El gobierno municipal de Playa del Carmen ha iniciado, a partir del 16 de agosto, una regulación de las rentas vacacionales, que traerá consigo un aumento en las tarifas para estos hospedajes. Esta medida viene acompañada de nuevas obligaciones fiscales para los anfitriones, quienes deberán cumplir con el pago del Derecho de Saneamiento Ambiental, así como medidas de protección civil y protocolos contra la trata de personas.
Análisis del impacto en el sector hotelero
Andrea Lotito, vicepresidente de la Asociación de Hoteles de la Riviera Maya, considera positivo este cambio, argumentando que atraerá a clientes con mayor disposición a gastar en experiencias locales. Lotito destacó que la medida generará un impacto en la economía local, pero no debe ser vista únicamente como recaudación, sino como una oportunidad para establecer un orden en el sector de hospitalidad, que a largo plazo traerá beneficios.
Cambios para anfitriones de rentas vacacionales
Los propietarios que ofrecen rentas a través de plataformas como Airbnb enfrentarán un aumento en la comisión del anfitrión, pasando del 3% al 15%. Lotito señaló que las rentas vacacionales deben tener reglas claras para nivelar las condiciones tributarias con los hoteles y afrontar diversos desafíos, como la especulación inmobiliaria y la seguridad.
Desde 2011, la Asociación de Hoteles ha trabajado con el ayuntamiento para conseguir esta regulación, que ahora es realidad. Anfitriones de rentas vacacionales deberán reinventar sus estrategias para competir, centrándose en calidad, ubicación y tarifas, o bien transformarse en opciones de largo plazo.
Finalmente, el vicepresidente subrayó la necesidad de que el ayuntamiento asegure servicios públicos de calidad en áreas con alta concentración de hospedajes, beneficiando tanto a locales como a visitantes.
