México enfrenta el desafío de mejorar su estrategia turística para escalar posiciones en el ranking internacional del turismo. Según especialistas, el país necesita integrar esfuerzos en seguridad, promoción y desarrollo de turismo de experiencia para recuperar terreno frente a destacadas destinos internacionales.
Desafíos de seguridad y promoción
El Plan México, una guía para el sector turístico, tiene como objetivo convertir al país en el quinto más visitado del mundo para 2030. Esta meta implica atraer tres millones más de turistas cada año. Sin embargo, según Brian Rodríguez, del Grupo Financiero Monex, los desafíos en seguridad son una barrera significativa, especialmente debido a las alertas de viaje emitidas por gobiernos extranjeros que afectan el flujo de visitantes de destinos clave como Estados Unidos.
El fortalecimiento de la seguridad en áreas turísticas, particularmente en complejos hoteleros y playas, es vital para restablecer la confianza entre los turistas internacionales. La mejora en seguridad no solo es fundamental para los destinos consolidados sino también para destinos emergentes que buscan crecimiento acelerado.
Potencial del turismo de experiencia
También es crucial apostar por el turismo de experiencia, uno de los segmentos con mayor demanda actualmente, liderado por la generación millennial. Este grupo busca vivencias auténticas por encima de servicios tradicionales de lujo. México podría capitalizar este interés replicando modelos turísticos exitosos como los de la Riviera Maya, extenderlos a otras regiones con capacidad de atracción, y aprovechar acontecimientos como el reciente Mundial, cuya influencia podría atraer visitantes durante varios años.
En suma, el desarrollo de infraestructura turística y la aplicación de estrategias integrales en seguridad y promoción, son pasos esenciales para fortalecer la posición competitiva de México en la escena internacional turística.
