El gobierno federal consideró complicado aplicar un subsidio a la turbosina ante la disminución de vuelos registrada a nivel mundial por el encarecimiento del combustible de aviación. La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que, a diferencia de la gasolina y el diésel, apoyar el precio de este combustible resulta una medida más difícil de instrumentar.

De acuerdo con la mandataria, el incremento en el costo del combustible ha provocado una reducción en los viajes internacionales, un fenómeno que no se limita a México sino que se observa en distintas partes del mundo.

Impacto en el Aeropuerto Internacional de Tulum

Las declaraciones de la presidenta surgieron luego de cuestionamientos sobre la salida de aerolíneas del Aeropuerto Internacional de Tulum, ubicado en Quintana Roo. Aeroméxico suspendió de manera temporal sus operaciones hacia y desde esa terminal a partir del 30 de septiembre, mientras que Volaris anunció que dejará de volar desde ese aeropuerto a partir del 7 de enero de 2027.

Sheinbaum reconoció que el caso de Tulum tiene particularidades adicionales que serán explicadas por las empresas administradas por la Secretaría de la Defensa Nacional. Adelantó que el tema se abordará con más detalle próximamente y expresó confianza en que la operación del aeropuerto se normalizará.

Comunicación con aerolíneas y tarifas aeroportuarias

Sobre las quejas de distintas aerolíneas respecto a las tarifas aeroportuarias, la presidenta no anunció modificaciones a los cobros actuales. Afirmó que existe comunicación constante entre el gobierno federal y las compañías aéreas para dar seguimiento a sus inquietudes.

Señaló que Aeroméxico, Volaris y Viva mantienen contacto permanente con dependencias federales, entre ellas la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, así como la Secretaría de Economía, en el marco del contexto que ha generado el alza en los precios de los combustibles de aviación.