Las ciudades de Cancún en Quintana Roo y Veracruz en el estado homónimo están en la mira para convertirse en sedes de centros de datos, aprovechando sus conexiones de fibra óptica submarina. Sin embargo, el suministro eléctrico sigue siendo un desafío importante que ambas regiones deben superar para atraer estas inversiones tecnológicas.

Sistemas de refrigeración avanzados para data centers

El clima cálido del sureste de México exige la implementación de innovadoras soluciones de enfriamiento para los data centers. Empresas como Odata están adoptando tecnologías como DeltaFlow, un sistema de refrigeración en circuito cerrado, que ayuda a manejar la gestión térmica sin necesidad de consumir grandes cantidades de agua potable. Este tipo de tecnologías, que garantizan un funcionamiento eficiente en entornos climáticos adversos, se convierten en una ventaja competitiva para las regiones costeras.

Asimismo, iniciativas internacionales sugieren el potencial de enfriar centros de datos utilizando directamente el agua del mar. Esto no solo representaría un ahorro de recursos energéticos, sino que también podría revolucionar las estrategias de operación en México.

Formación de talento: un paso crucial

Otro reto para el desarrollo de data centers es la disponibilidad de personal especializado. Capacitar a ingenieros y técnicos en sistemas críticos de refrigeración y manejo de energía es esencial. En respuesta a esta necesidad, proyectos como la Vertiv Academy buscan preparar al talento local en estos campos de alta tecnología. La creación de programas académicos y laboratorios especializados será fundamental para complementar la infraestructura física con la humana.

Pese a los retos, en marzo pasado MDC Data Centers anunció que construirá dos centros de datos en las estaciones de aterrizaje de cables de Cancún y Veracruz a partir de 2028, mostrando confianza en las oportunidades que ofrece esta infraestructura costera.

La pregunta no es si se requerirán más centros de datos, sino dónde podrán instalarse eficientemente. Con el aumento en la demanda mundial de servicios de almacenamiento y procesamiento de datos, México tiene la posibilidad de posicionarse estratégicamente siempre y cuando pueda asegurar la viabilidad de estos proyectos mediante un suministro energético confiable y un ecosistema de talento bien desarrollado.