En los últimos meses, Cancún y Veracruz se han posicionado como puntos estratégicos para el desarrollo de centros de datos costeros en México. Estas regiones poseen la ventaja de contar con estaciones de cables submarinos, lo que facilita la instalación de infraestructura digital. Sin embargo, enfrentan retos significativos en términos de suministro eléctrico y formación de talento especializado.

Desafíos tecnológicos y de infraestructuras

Las condiciones climáticas del sureste mexicano requieren de sistemas de intercambio térmico robustos para garantizar el buen funcionamiento de los centros de datos. Para enfrentar estos desafíos, Odata ha implementado en México su tecnología DeltaFlow, que emplea un circuito cerrado para la gestión térmica sin el consumo masivo de agua potable. Esta innovación busca asegurar el óptimo enfriamiento de los servidores, un aspecto crítico para su operación continua.

Alternativas más avanzadas en el ámbito internacional incluyen centros de datos enfriados directamente por el mar, como el recientemente inaugurado proyecto en China. Este sistema permite ahorrar significativamente en electricidad y agua. Asimismo, empresas como la start-up estadounidense Panthalassa están explorando la creación de centros de datos flotantes que generen su propia energía a través del movimiento del mar, maximizando la eficiencia energética.

La importancia del talento humano

Además de los retos técnicos, la brecha en talento humano especializado es un obstáculo crítico. La Vertiv Academy, por ejemplo, está enfocada en capacitar a ingenieros mexicanos en refrigeración líquida y potencia distribuida, áreas vitales para la operación de estos sistemas. Los expertos coinciden en que el éxito de estas iniciativas dependerá de un modelo educativo alineado con las necesidades de la industria, permitiendo a los estudiantes familiarizarse con las tecnologías antes de ingresar al mercado laboral.

A pesar de los desafíos, empresas como MDC Data Centers han anunciado la construcción de dos nuevos centros de datos integrados a las estaciones de aterrizaje de cables en Cancún y Veracruz para 2028. Esto resalta el potencial de negocio que representa este sector en México, siempre que se logre superar la barrera del suministro eléctrico y la regulación adecuada para atraer inversión.