El presidente de la Asociación de Hoteles de Bacalar, Enrique Bautista, señaló que el aeropuerto de Chetumal representa una alternativa para incrementar la llegada de visitantes hacia la zona sur de Quintana Roo, luego de que se registrara una cancelación de vuelos hacia la terminal aérea internacional de Tulum. Sin embargo, advirtió que esta posibilidad solo será viable si se amplía la oferta de rutas disponibles.

De acuerdo con el hotelero, durante una caravana turística realizada en distintos estados del norte del país, diversos tour operadores mostraron interés en los destinos del sur de Quintana Roo. No obstante, identificó que el principal obstáculo para consolidar ese interés es la falta de conectividad aérea hacia la región.

Bacalar, destino con demanda pero sin conectividad

Bautista explicó que agencias de viaje y prestadores de servicios turísticos reconocen a Bacalar como un destino con alta demanda entre sus clientes. Pese a ello, el sector enfrenta un desafío importante que limita su capacidad de captar más visitantes debido a la escasa conectividad aérea existente.

El dirigente hotelero indicó que, mientras la terminal de Tulum experimenta una disminución en el número de vuelos, el sur del estado se perfila como un mercado con fuerte demanda que requiere, de manera urgente, rutas nacionales directas que faciliten el acceso de los viajeros.

Propuesta para fortalecer la identidad del destino

Bautista reiteró la importancia de que las autoridades correspondientes analicen la propuesta de incorporar el nombre de Bacalar a la denominación del aeropuerto de Chetumal, como parte de una estrategia de identidad y posicionamiento turístico.

Según explicó, este cambio permitiría dar mayor visibilidad al Pueblo Mágico dentro de las plataformas globales de reservación, facilitando que viajeros nacionales e internacionales identifiquen con mayor rapidez la zona sur del Caribe Mexicano al momento de planear sus viajes.

El representante de los hoteleros calificó como positiva la participación en la caravana turística realizada en ciudades del norte del país, entre ellas Monterrey, Chihuahua, Culiacán y Tijuana, donde se logró el acercamiento con más de 300 agencias de viaje interesadas en los atractivos del Pueblo Mágico.