El aeropuerto de Cancún presenta una disminución de alrededor de cinco por ciento en su tráfico aéreo respecto al mismo periodo del año anterior, de acuerdo con lo señalado por su director, Carlos Trueba. Pese a este panorama, la terminal mantiene un programa de obras que incluye ampliaciones y nuevas vialidades orientadas a mejorar su operación.

Trueba explicó que la baja en el tráfico aéreo representa una presión para el sector turístico de la región, por lo que consideró necesario que autoridades, hoteleros y comunidad trabajen de manera conjunta para promover los destinos y recuperar parte del mercado que se ha perdido.

Perspectivas para diciembre en el aeropuerto de Cancún

El director indicó que, por el momento, se tiene programado para diciembre un volumen de vuelos similar al registrado en el mismo mes del año pasado, sin que se contemple todavía un incremento adicional. Señaló que algunas aerolíneas de temporada están cubriendo parcialmente los espacios que dejaron otras que suspendieron operaciones.

Detalló que parte del mercado perdido está siendo absorbido principalmente por las aerolíneas JetBlue y WestJet, aunque consideró que aún falta la participación de alguna aerolínea de bajo costo para recuperar completamente el volumen histórico de vuelos.

Trueba estimó que hacia diciembre el aeropuerto podría alcanzar cerca de 500 vuelos diarios, cifra que tradicionalmente se logra a partir del incremento de operaciones que comienza a mediados de ese mes. Sobre las causas de la caída, atribuyó el fenómeno a factores multifactoriales relacionados con la situación económica y política internacional.

Obras de infraestructura en marcha

El funcionario informó que desde la semana pasada ya opera una nueva ubicación para la lanzadera del aeropuerto, cambio realizado porque el espacio anterior no tenía capacidad de ampliación. La nueva ubicación fue diseñada tomando en cuenta las futuras vialidades actualmente en construcción.

Además, mencionó que se mantienen trabajos en las terminales 4, 3 y 2, así como la construcción completa de la terminal 1 y de un nuevo edificio de gestión aeroportuaria. No obstante, consideró que una de las obras más relevantes para los próximos tres años será la infraestructura vial de acceso.

El proyecto vial contempla seis carriles de entrada y salida, tres para llegadas y tres para salidas, además de un paso a desnivel que se ubicará al interior del aeropuerto. Esta estructura permitirá distribuir el tráfico hacia distintas vialidades, mientras que en la parte baja se mantendrá el tránsito local de trabajadores, taxis y operadores turísticos.

Trueba estimó en tres años el plazo para concluir las obras viales, aunque señaló que aún no cuenta con un monto específico de inversión para ese proyecto en particular. En términos generales, indicó que durante el quinquenio se destinarían cerca de ocho mil millones de pesos en obras, aunque prefirió no confirmar una cifra que pudiera resultar imprecisa.

El director del aeropuerto reiteró que la disminución de vuelos obliga al sector a buscar mecanismos de recuperación y crecimiento, mediante acciones coordinadas entre el gobierno estatal, los hoteles y las aerolíneas.