Los pronósticos de expertos lanzados en la primavera de 2026, anticiparon que el El Niño afectaría de manera directa la actividad de ciclones en el Océano Pacífico, y los resultados actuales no han sorprendido. Mientras el Atlántico se mantiene relativamente calmado, el noreste del Pacífico ha visto una intensa actividad con la formación de tres ciclones simultáneos.
El Niño y su impacto en el clima
El fenómeno meteorológico de El Niño está influyendo significativamente en la temporada de huracanes de este año. Esto ha contribuido a que la cuenca del Pacífico tenga una actividad por encima de lo normal, mientras que ha reducido la actividad en el Atlántico, debido a las temperaturas inusualmente cálidas del agua en el Pacífico y el cambio en los patrones de circulación a gran escala.
Hasta el 3 de septiembre, el noreste del Pacífico había experimentado 15 tormentas con nombre y seis huracanes, superando las cifras usuales para esta época del año. En contraste, el Atlántico solo ha registrado cinco tormentas con nombre y ningún huracán.
La actividad ciclónica del Pacífico
El satélite DSCOVR de la NASA capturó una imagen el 1 de septiembre mostrando a tres ciclones tropicales en el Pacífico: Lowell, Karina y Marie. De estos, Lowell alcanzó la categoría 5, el nivel más alto para un ciclón, con vientos intensos por varias horas el 2 de septiembre. Karina, por su parte, alcanzó la categoría 4 en una rara coincidencia de ciclones de categorías altas simultáneos en la región.
Mientras tanto, en el Atlántico, la Tormenta Tropical Edouard hizo su aparición sobre Louisiana y Texas, trayendo lluvias torrenciales y ráfagas de viento que ocasionaron numerosos daños materiales.
La energía ciclónica acumulada (ACE) del Atlántico era de solo 4.4, un 9 por ciento del promedio para esta fecha, mientras que el Pacífico mostraba un índice ACE de 130, representando un 50 por ciento más de lo usual.
Estos eventos han sido monitoreados por diversas plataformas de observación terrestre de la NASA, proporcionando datos clave para la preparación ante emergencias y las evaluaciones posteriores a los daños.




