Este 14 de septiembre de 2026 se cumplen 38 años desde que el Huracán Gilberto impactó con fuerza la Península de Yucatán, marcando a Quintana Roo como uno de los fenómenos meteorológicos más intensos en su historia reciente. El ciclón tocó tierra en Cozumel el 14 de septiembre de 1988, alcanzando la categoría 5, la máxima en la escala Saffir-Simpson.
Daños en Quintana Roo
El paso del huracán dejó una estela de destrucción en la región. En Quintana Roo, los fuertes vientos derribaron árboles, postes y diversas estructuras, afectando viviendas y techos. Además, las embarcaciones también sufrieron severos daños. La interrupción de servicios básicos y de comunicaciones impactó gravemente a las comunidades costeras, donde el oleaje incrementó los riesgos.
El impacto del ciclón fue especialmente notable en Cancún, donde dañó playas, hoteles y la infraestructura urbana. En aquel tiempo, Cancún se había consolidado como un importante destino turístico, por lo que la ciudad enfrentó una significativa carga económica debido a la destrucción causada por el huracán.
Víctimas y legado
Las consecuencias del Huracán Gilberto en Quintana Roo fueron devastadoras, con un saldo de 225 personas fallecidas y pérdidas económicas que rondaron los 76 millones de dólares. Aunque el impacto fue profundo en Quintana Roo, el huracán continuó su devastadora trayectoria hacia otros estados de México, cobrando más vidas, como en Monterrey, Nuevo León, donde desbordamientos e inundaciones causaron cuantiosos estragos.
La experiencia dejada por Gilberto resaltó la importancia de mejorar la preparación y respuesta ante fenómenos meteorológicos. La implementación de refugios, sistemas de alerta y protocolos de respuesta son herencias de aquella catástrofe que aún resuenan con fuerza en la región.
A 38 años del desastre, el Huracán Gilberto sigue presente en la memoria colectiva de Quintana Roo, recordando las lecciones aprendidas y la resistencia de su gente ante los embates de la naturaleza.
