Los prestadores de servicios turísticos en el sur de Quintana Roo han manifestado hasta ahora un balance entre "malo" y "regular" en el transcurso de las vacaciones de verano. A pesar de haber iniciado con altas expectativas, los resultados actuales se encuentran lejos de las metas propuestas, generando tensiones económicas en la región.
Impacto del recale de sargazo y la economía
Rodolfo Espadas Ixte, vicepresidente de la Asociación de Empresarios de la Grand Costa Maya, explicó que el masivo recale de sargazo en las playas del Caribe Mexicano ha sido un factor clave que afecta al sector. Además, la incertidumbre económica y el estancamiento de grandes proyectos turísticos en la región han contribuido a disminuir la llegada de visitantes.
En Mahahual, la ocupación hotelera se encuentra en un 40%, muy por debajo del 75% proyectado al comienzo de la temporada, y esto ha afectado la capacidad de cumplir con obligaciones financieras, como el pago de nóminas y servicios básicos.
Industria gastronómica con ligeros incrementos
Por su parte, la industria gastronómica en Chetumal ha registrado un uso del 70% de sus mesas, un incremento respecto a meses previos. Según Esteban Mera Villanueva, presidente de la Canirac en Chetumal, estos números son alentadores, aunque todavía distan de los registrados en años anteriores.
El flujo de comensales proviene principalmente de regiones del centro del país, del Bajío y del estado de Yucatán, observándose mayor afluencia durante los fines de semana. Para mantener la afluencia, los empresarios han optado por mantener o ajustar mínimamente los precios de sus menús.
A pesar de las dificultades actuales, tanto el sector hotelero como el gastronómico mantienen la esperanza de mejorar sus resultados económicos en las semanas restantes del periodo vacacional.
