La Riviera Maya tiene la intención de diversificar su oferta turística mediante el lanzamiento de eventos deportivos, culturales, gastronómicos y musicales. La finalidad es que los visitantes permanezcan más tiempo en el destino y, consecuentemente, aumenten su gasto durante la estancia. Este enfoque coincide con los nuevos rankings del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), que revelan la necesidad de impulsar la industria turística local.
Incremento de estadías turísticas
Tony Chaves, presidente de la Asociación de Hoteles de la Riviera Maya, compartió que empresarios del sector hotelero trabajan junto al gobierno del estado para implementar estos nuevos atractivos. El objetivo es incrementar la estancia promedio de los visitantes, la cual actualmente ronda los cuatro días, buscando elevarla a entre cinco y siete noches.
Esta estrategia no solo pretende atraer un flujo constante de turistas, sino también incrementar la ocupación hotelera y la derrama económica del destino. Chaves destacó que esta iniciativa responde a un cambio en el perfil de los usuarios, quienes ahora buscan nuevas experiencias tras haber visitado previamente los puntos más destacados de la Riviera Maya.
Ampliación de opciones turísticas
La coordinación entre el gobierno estatal y los empresarios locales, incluida la gobernadora Mara Lezama, se traduce en planes como la creación de un gran centro para conciertos, además de fomentar el turismo deportivo, cultural y gastronómico. Este enfoque está diseñado no solo para captar visitantes nuevos, sino para asegurar que aquellos que regresan encuentren siempre algo novedoso que hacer.
Según Chaves, los eventos deportivos son una pieza clave en esta estrategia, ya que estos tienen el potencial de atraer un volumen significativo de visitantes adicionales. Desde atletas y entrenadores hasta aficionados y acompañantes, la demanda por hospedaje puede incrementarse considerablemente.
Gloria Guevara, presidenta del WTTC, enfatizó que para que México mantenga su competitividad turística es esencial que los visitantes extiendan sus estadías, lo que generaría un mayor impacto económico en regiones como la Riviera Maya.
