La industria eólica en Yucatán ha recibido un importante impulso con el inicio de la construcción del Parque Eólico Tizimín II. Este proyecto, que contará con una capacidad instalada de 75 megawatts, implica una inversión privada de 2,600 millones de pesos (aproximadamente 140.6 millones de dólares) y se espera que produzca una generación anual estimada de 272 gigawatts-hora. Esta cantidad de energía es equivalente al consumo de alrededor de 140 mil hogares.
Inicio de la construcción del Parque Eólico Tizimín II
El gobernador Joaquín Díaz Mena encabezó la ceremonia de inicio de este proyecto, señalando la llegada de 4,380 toneladas de equipamiento eólico al Puerto de Altura de Progreso. Este equipamiento, transportado por el buque CHIPOL DONGHAI, incluye palas, torres y góndolas de grandes dimensiones que serán trasladadas a Yohactún Hidalgo, localizado a 47 kilómetros de la cabecera municipal de Tizimín. La construcción de este parque marca un renacimiento de la energía limpia en la región, después de casi seis años sin nuevos desarrollos en este sector.
Impacto económico y beneficios locales
Se estima que el Parque Eólico Tizimín II generará aproximadamente mil empleos, divididos entre 320 directos y 680 indirectos durante su construcción y operación. Esto representa un beneficio significativo para diversas áreas como las maniobras portuarias, el autotransporte especializado, la obra civil y el montaje electromecánico, así como para proveedores locales de las zonas de Tizimín y Progreso. Además, se conectará a la Subestación Tizimín 115 kV de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), y su entrada en operación comercial está prevista para el año 2028.
Con este proyecto, Yucatán se posiciona como un referente de energía limpia en México, lo que fue destacado por el gobernador Díaz Mena en coordinación con el gobierno federal encabezado por la Presidenta Claudia Sheinbaum. Sin duda, este desarrollo proyecta un futuro esperanzador para la región en términos de energía y empleo.
