Iovana Franco, presidenta de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en Playa del Carmen, afirmó que ha ejercido sus funciones de manera plena desde el primer día de su elección. A pesar de las voces contrarias, Franco sostuvo que su nombramiento, así como el del comité directivo, ocurrió bajo un proceso democrático.
Persisten las voces de oposición
Franco reconoció que hay desacuerdos dentro de la mesa directiva, donde algunos miembros proclaman que el proceso legal para su elección en febrero pasado no se cumplió debidamente. Ante estos señalamientos, la presidenta de Canaco afirmó que aquellos que disienten están en su derecho de recurrir a las instancias pertinentes.
A pesar de la controversia, Franco enfatizó que su gestión ha sido respaldada por la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (CONCANACO). Además, resaltó que las instalaciones de la cámara, por fin, cuentan con el título de propiedad después de 37 años.
Cuestionamientos legales en curso
La disputa ha escalado a nivel legal, donde el ex presidente de Canaco y Secretario de la Comisión Electoral en el último proceso, Pablo Alcocer Góngora, ha iniciado un juicio de nulidad en el Tribunal Federal de Justicia Administrativa, con sede en Quintana Roo. Esto se debe a que la Secretaría de Economía Federal no ha invalidado la elección que llevó a Franco a la presidencia.
Franco mencionó que algunas de las personas que se oponen a su liderazgo tienen antecedentes de haber sido expulsadas de CONCANACO en 2021, cuando intentaron realizar una "asamblea patito". A pesar de estos reveses, Franco se mantiene firme en su puesto y continúa con sus labores.
