El Gobierno federal de México enfrentará una reducción significativa en los ingresos petroleros para el año 2027, marcando el nivel más bajo en los últimos 15 años. Según el Paquete Económico 2027, presentado por la Secretaría de Hacienda al Congreso, se espera que los ingresos petroleros totales alcancen los 984.5 mil millones de pesos, lo que representa una caída real anual del 20.8 por ciento.
Impacto en la participación del PIB
Este decaimiento en los ingresos petroleros tendrá consecuencias importantes en la participación de estos en el Producto Interno Bruto (PIB) del país, disminuyendo del 3.1 al 2.5 por ciento. Del total estimado, el Gobierno federal solamente podrá captar 210 mil 800 millones de pesos, reflejando una reducción anual del 26.7 por ciento en términos reales respecto al presente año.
Mariana Campos, directora de México Evalúa, destacó que estos ingresos son los más bajos desde 2012, cuando se recibieron un billón 783 mil millones de pesos. Esto se debe, en parte, a la posibilidad de una menor producción petrolera, lo cual podría aumentar la fragilidad de Pemex y demandar más transferencias del Gobierno federal.
Expectativas de producción y refinación
El Paquete Económico también anticipa que únicamente se exportará el 24 por ciento de la producción total, la proporción más baja desde 1990. Gonzalo Monroy, director de GMEC, señaló que las expectativas de Hacienda son optimistas, ya que se basan en una producción de 1.8 millones de barriles diarios, actualmente en 1.6 millones, incluyendo crudo y condensados.
Por su parte, Óscar Ocampo del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco) advirtió que México está desaprovechando oportunidades de ingresos debido a los altos precios del petróleo a nivel mundial, prefiriendo enfocarse en la refinación. También mencionó que Pemex necesitará apoyos adicionales, acumulando transferencias gubernamentales superiores a 2.05 billones de pesos corrientes, ajustados a valor de 2027.
La Secretaría de Hacienda atribuye la caída de los ingresos a la reducción en los precios del petróleo y del gas natural, así como a un menor tipo de cambio previsto para el próximo año. Se espera que el precio promedio del crudo se fije en 61.8 dólares por barril, lo que representa una disminución del 21.17 por ciento con respecto al estimado al cierre de este año.
