En julio, la inflación en México registró un descenso significativo, alcanzando un 3.12% anual, su nivel más bajo desde mayo de 2020, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Esta cifra representa el cuarto descenso consecutivo de la inflación general.
Punto medio de la meta del Banco de México
El descenso de la inflación acerca el índice al punto medio de la meta del Banco de México, que es del 3%, permitiendo una variabilidad de un punto porcentual hacia arriba o hacia abajo. Este comportamiento se ve como positivo dentro de los indicadores económicos del país.
Por otra parte, la inflación subyacente, que es un mejor reflejo de la tendencia general al excluir productos de alta volatilidad, también mostró una disminución. En julio, esta se ubicó en un 3.95%, marcando su nivel más bajo desde abril de 2025. Sin embargo, este indicador se mantiene cerca del límite superior del rango objetivo del banco central.
Impacto en productos y servicios
A nivel mensual, los precios al consumidor aumentaron ligeramente un 0.03% en julio. Entre los productos y servicios con mayores incrementos fueron la cebolla, la vivienda propia y las loncherías, fondas, torterías y taquerías. En contraste, los precios del jitomate, el gas LP doméstico y los automóviles experimentaron descensos significativos.
Andrés Abadía, economista jefe para América Latina de Pantheon Macroeconomics, comentó que el informe actual no altera las perspectivas de la política monetaria, manteniendo las expectativas de estabilidad en la tasa de interés clave para el resto de 2026. El Banco de México ha optado por mantener la tasa de referencia en un 6.50%.
Por otro lado, se ha postergado del segundo al cuarto trimestre de 2027 la previsión de que la inflación convergerá a la meta establecida, lo que sugiere una postura prudente en las políticas económicas futuras.
