En una reciente declaración, la presidenta Claudia Sheinbaum destacó la reducción en el consumo de refrescos azucarados como resultado del aumento en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). Según Sheinbaum, la intención detrás de este gravamen no es la recaudación fiscal, sino promover una mejor salud pública.
Impacto del IEPS en bebidas azucaradas
Desde enero, el IEPS aplicado a bebidas saborizadas con azúcares añadidos incrementó significativamente de 1.6451 a 3.0818 pesos por litro. Asimismo, las bebidas con edulcorantes añadidos, que anteriormente no pagaban este impuesto, ahora están sujetas a una cuota de 1.50 pesos por litro. La mandataria señaló que estas medidas han resultado en una disminución observable en el consumo de refrescos con azúcar o fructosa, alineándose con el objetivo de reducir su ingesta.
Debate sobre el impuesto a bebidas alcohólicas
Por otro lado, al ser cuestionada sobre las demandas de productores de destilados para modificar el esquema del IEPS en función del contenido alcohólico, Sheinbaum indicó que se remitirá a la Secretaría de Hacienda la revisión de estas solicitudes. Hasta el momento, según sus declaraciones, no se ha observado un impacto similar del IEPS en el consumo de bebidas alcohólicas.
Sheinbaum minimizó el impacto económico individual del gravamen al refresco, señalando que consumir una lata menos al mes sería beneficioso para la salud de las personas. Sin embargo, mencionó que la situación con el alcohol requiere más análisis, ya que el impuesto no ha alterado significativamente sus niveles de consumo, como sí ha sucedido con las bebidas azucaradas.
