La presidenta municipal de Playa del Carmen, Estefanía Mercado, junto con el presidente de Lázaro Cárdenas, Nivardo Mena Villanueva, firmaron una solicitud para declarar a Kilich Kab, conocido como Mundo Sagrado, como Zona Rural Comunitaria con Potencial Turístico. Este esfuerzo busca consolidar el turismo comunitario como una herramienta de desarrollo sostenible en la región.

Desarrollo turístico con identidad

El plan contempla un corredor biocultural que abarca más de 400,000 hectáreas e integra a 40 comunidades, incluidas Uxuxubí, Campamento Hidalgo y Punta Laguna. Este proyecto tiene como objetivo, además, aumentar el reconocimiento turístico de Quintana Roo mediante la creación de una nueva marca turística.

Durante el evento, al que asistieron Bernardo Cueto Riestra, secretario de Turismo de Quintana Roo, y varios representantes comunitarios, la alcaldesa Mercado declaró que esta iniciativa es una oportunidad para conectar las fortalezas turísticas del estado con la riqueza cultural y natural de sus comunidades.

Un modelo de desarrollo inclusivo

Mercado enfatizó que la declaratoria busca no solo abrir nuevos mercados para las artesanías locales sino también impulsar experiencias de turismo comunitario que beneficien económicamente a las familias locales. Destacó que el objetivo es lograr un desarrollo sostenible donde las propias comunidades sean las protagonistas en la toma de decisiones y en el aprovechamiento de su patrimonio.

En sintonía con la visión promovida por la gobernadora Mara Lezama y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, este proyecto enfatiza en el bienestar y la justicia social. Mercado aseguró que su gobierno actuará como puente entre las comunidades y los mercados turísticos internacionales.

Finalmente, el secretario de Turismo del estado expresó que esta solicitud de declaratoria fomenta un trabajo conjunto entre los gobiernos y las comunidades para decidir participativamente el destino turístico de la región. La intención es fortalecer un modelo de turismo comunitario que preserve el patrimonio biocultural mientras fomenta oportunidades económicas y refuerza la identidad local.