La reciente crisis ganadera en Estados Unidos, caracterizada por un bajo inventario, podría haber sido menos severa si se hubiera permitido la importación de bovinos mexicanos durante todo el 2025. De acuerdo con un estudio de la Universidad de West Texas A&M, esto pudo haber significado al sector engordador hasta 672 millones de dólares adicionales.
Impacto económico del cierre fronterizo
Los especialistas en el estudio utilizaron modelos matemáticos para proyectar que, de no haberse implementado los cierres fronterizos por el gusano barrenador, y en cambio utilizar protocolos de inspección mejorados, la importación de un millón 035 mil 187 cabezas de reses podría haber sido posible. La investigación, titulada "Impactos económicos del cierre fronterizo por el gusano barrenador del Nuevo Mundo", revela que este bloqueo distorsionó los precios del ganado en pie en Estados Unidos.
Pese a la importancia de las medidas de seguridad contra esta plaga, el cierre total afectó el mercado de manera significativa. Sin embargo, algunos productores nacionales de becerros en Estados Unidos se beneficiaron, obteniendo 839 millones de dólares adicionales que probablemente no habrían tenido con un flujo normal de importación de México.
Consecuencias para México
Para México, los cierres fronterizos resultaron en un excedente de un millón de becerros, los cuales comenzaron a sacrificarse para evitar su depreciación. Sin embargo, la situación generó una bonanza para los engordadores mexicanos, reflejada en el incremento del valor de las exportaciones de carne de res. De enero a junio del año pasado, estas exportaciones alcanzaron un notable aumento del 46.9%, valorizadas en mil 618 millones de dólares.
A nivel fronterizo, las restricciones se implementaron en tres períodos durante el 2025, comenzando el 22 de noviembre del 2024. La última reapertura parcial inició este lunes en Agua Prieta, Sonora, aportando nuevamente expectativas para mejorar el intercambio comercial entre ambos países.
