En el contexto de las fiestas patrias de esta semana, la cebolla se ha convertido en un elemento clave del aumento de la inflación alimentaria en México, con un incremento anual del 70 por ciento. Esta situación ha generado que las familias mexicanas consideren limitar su uso al preparar los platillos tradicionales.

Impacto en platillos mexicanos

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) indicó que en agosto, la cebolla presentó una inflación mensual del 32.7 por ciento, siendo el producto agropecuario con mayor subida en su precio. Durante la primera semana de septiembre, en la Central de Abasto de Iztapalapa, el precio de la arpilla de 30 kilos pasó de 330 pesos el año anterior a 410 pesos este año. En la Ciudad de México, actualmente el kilo de cebolla blanca se vende entre 40 y 45 pesos.

A pesar de que el costo de platillos tradicionales como el pozole se ha mantenido relativamente estable con respecto al año pasado, el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) señaló que ha habido incrementos significativos en algunos ingredientes, siendo las hortalizas una parte importante del costo total. Las guarniciones y acompañamientos ahora representan el 43.8 por ciento del costo total del platillo, mientras que la carne representa el 31.9 por ciento.

Otros productos y expectativas

El GCMA observó que, aunque el precio de la cebolla aumentó, otros productos como la lechuga y el aguacate experimentaron caídas en sus precios, lo que compensó parcialmente el alza. Respecto al maíz pozolero precocido, hubo un aumento del 3.9 por ciento anual, y actualmente se comercializa alrededor de los 50 pesos.

Por su parte, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) ha asegurado que el abasto de chile, jitomate y cebolla está garantizado, reportando al cierre de agosto una producción significativa de estos productos: un millón 887 mil 31 toneladas de chile verde y un millón 62 mil 157 toneladas de cebolla, entre otros.