El arancel del 50% aplicado a la importación de automóviles fabricados en China, India, Indonesia y Tailandia ha tenido un impacto significativo en el puerto de Lázaro Cárdenas, uno de los principales puntos de entrada para vehículos asiáticos en México. Antes de la implementación de esta tarifa, muchas marcas chinas decidieron reforzar sus inventarios en el país, aprovechando las condiciones arancelarias anteriores para evitar el efecto de los nuevos impuestos.

Estrategias y logística en el puerto de Lázaro Cárdenas

A pesar de estos esfuerzos de las marcas por adelantar sus inventarios, la salida de los vehículos de la terminal portuaria no fue inmediata. El tiempo promedio que un automóvil permanece en la terminal de SSA es de siete días, pero este periodo depende de la planificación logística de cada fabricante y sus necesidades particulares de distribución. Según Orozco, parte de los vehículos eran trasladados a patios externos cercanos al puerto, lo que ayudó a mejorar la gestión de los inventarios durante los periodos de mayor llegada de automóviles asiáticos.

La experiencia del aumento en la llegada de vehículos chinos tras la pandemia también dejó un aprendizaje. En 2022 y 2023, la recuperación rápida de la producción automotriz en China, comparada con otras regiones, incrementó el volumen de importaciones a México, en un contexto de disrupciones en las cadenas globales de suministro. Esto puso a prueba la capacidad de transporte y distribución de algunas marcas, especialmente aquellas nuevas en el mercado mexicano. María Agustina Álvarez, gerente comercial de Asipona Lázaro Cárdenas, destacó que la infraestructura tuvo que adaptarse a estos cambios.

Desafíos y soluciones en la infraestructura portuaria

Con la llegada masiva de autos asiáticos, la Administración del Sistema Portuario Nacional Lázaro Cárdenas (Asipona) tuvo que habilitar dos nuevos patios que añadieron 5.7 hectáreas para el almacenamiento de vehículos. Este incremento en las instalaciones ayudó a mitigar el efecto de congestión en el puerto, que se convirtió en un desafío logístico significativo durante el auge de las importaciones.

La permanencia prolongada de vehículos provocó que algunos autos estuvieran almacenados en el puerto durante hasta 40 días. Este fenómeno llevó a Asipona a implementar restricciones de acceso, priorizando una logística diferente para las marcas con mayores tiempos de almacenamiento. Así, se buscó evitar la congestión del puerto, optimizando el uso de espacios y mejorando la eficiencia de las operaciones.